fbpx
Lipidosis hepática en gatos

LIPIDOSIS HEPÁTICA EN GATOS

Barcelona, mayo 2022|Lipidosis hepatica en gatos. Artículo clínico de Isabel Frías, responsable del servicio de medicina felina del Hospital Veterinari del Mar.

 

DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA

La lipidosis hepática es el trastorno hepatobiliar más frecuente en gatos.

Se caracteriza por una acumulación excesiva de triglicéridos en más del 80% de los hepatocitos (las células hepáticas), resultando un aumento de su tamaño en un 50%.

La lipidosis hepática suele aparecer después de un periodo de anorexia que puede variar entre 2 a 14 días.

Normalmente la clasificamos como primaria o secundaria.

  • La lipidosis primaria ocurre en un paciente sano secundario a la disminución del aporte de la comida ya sea por la administración de un alimento no palatable (apetitioso) o por disminución de la ingesta por un evento estresante
  • La lipidosis secundaria ocurre en animales que desarrollan anorexia como consecuencia de una enfermedad subyacente.

La segunda, la lipidosis hepática secundaria, es la más frecuentemente descrita, ocurriendo en un 95% de los casos.

Las enfermedades más frecuentemente asociadas con el desarrollo de lipidosis hepática son la diabetes, pancreatitis, enfermedad hepatobiliar, enfermedad digestiva, enfermedad renal o neoplasia.

 

SIGNOS CLÍNICOS

Frecuentemente, la lipidosis hepática felina se da en gatos de edad media, aunque pueden verse afectados gatos de todas las edades.

No parece que haya una predisposición en cuanto a razas, pero algunos estudios sugieren que las hembras pueden estar más afectadas.

Lipidosis hepática en gatos

Ictericia por lipidosis hepática

Los gatos afectados por lipidosis hepática vienen a consulta con historia de anorexia y pérdida de peso.

Otros signos que podemos ver son ictericia (coloración amarillenta de las mucosas), deshidratación, vómitos, náuseas y/o salivación.

La obesidad se ha visto como un factor predisponente en el desarrollo de esta enfermedad.

 

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico presuntivo de la lipidosis hepática se basa en la presentación clínica, la historia del paciente, los hallazgos clinicopatológicos y la apariencia ecográfica del hígado.

En la imagen ecográfica el hígado aparece más grande de lo normal e hiperecogénico por este acúmulo de lípidos.

El diagnóstico definitivo lo realizamos mediante la evaluación citológica de aspirados hepáticos. Podemos ver en la citología vacuolas lipídicas dentro de las células hepáticas.

 

TRATAMIENTO

El tratamiento de la lipidosis hepática va enfocado a restaurar cuanto antes la nutrición.

Son pacientes que muchas veces acuden a consulta deshidratados, con vómitos y malestar general, por lo que es frecuente que necesiten hospitalización.

A menudo necesitan medicación para las náuseas, protectores digestivos y hepáticos, así como analgésicos.

Lipidosis hepática en gatos

Tubo esofagostomia

Asimismo, con tal de iniciar cuanto antes la alimentación, muchas veces es necesario la colocación de sondas.

Frecuentemente colocamos sondas nasogástricas si el animal necesita ser hospitalizado o sondas de esofagostomia para la alimentación en casa. (Puedes conocer más sobre el manejo de estas en el siguiente enlace)

Es importante empezar la alimentación de forma paulatina para que no haya complicaciones ya que son pacientes que han sufrido periodos de anorexia prolongada.

La alimentación forzada nunca debe realizarse en estos pacientes ya que los gatos son especialmente sensibles a desarrollar aversión al alimento y es muy difícil llegar a sus requerimientos diarios de este modo.

 

EVOLUCIÓN Y PRONÓSTICO

Conforme el animal se encuentra clínicamente mejor y empieza a comer sin la necesidad de utilizar la sonda podremos retirarla.

Aproximadamente suele darse entre 1 y 6 semanas tras la colocación de esta.

 

El pronóstico de la lipidosis hepática es bueno, con tasas de recuperación de entre un 80%- 85% si se instaura rápidamente el soporte nutricional y no hay una enfermedad grave subyacente.