INTOXICACIÓN POR TEOBROMINA EN PERRO

Barcelona, octubre 2019 | Intoxicación por teobromina en perro. Caso clínico de Pablo Jurado, veterinario clínico del servicio de urgencias del Hospital Veterinari del Mar.

DATOS DEL PACIENTE Y DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA

Cosito, un Pomerania de 1 año de edad y 2,4 kg de peso, acudió al servicio de urgencias del Hospital Veterinari del Mar, presentando un cuadro clínico de intoxicación, con nerviosismo y taquicardia extrema. (figura1)

Figura 1

Los propietarios referían que horas antes, por descuido, ingirió una porción de tarta de chocolate negro, de unos 100 gramos de peso.

El chocolate contiene una sustancia llamada teobromina, similar a la cafeína, que en función del tipo de chocolate, contiene más o menos concentración, siendo el chocolate negro el de mayor.

Esta, provoca modificaciones bioquímicas en el cuerpo; y a causa de su lenta metabolización, en animales, resulta tóxica, produciendo signos clínicos a bajas dosis (inferiores de 80 mg/kg), y siendo letal en el 50% de los animales, en dosis de 300 mg/kg (en perro) y 200 mg/kg (en gato).

Para los humanos también es tóxica, pero la dosis letal es de 1000 mg/k; mucho mayor que en nuestras mascotas.

EXAMÉN FÍSICO Y DIAGNÓSTICO

En la exploración física general, Cosito presentaba las mucosas congestivas, taquicardia de 240 latidos por minuto, y taquipnea de 108 respiraciones por minuto.
Valores muy aumentados frente a la media normal.

No mostraba signos gastrointestinales tales como vómitos o diarreas, y en la auscultación cardiaca se descartaron ruidos compatibles con enfermedad cardiaca.

Sin una historia médica previa relevante, y ante la negación de acceso a otros tóxicos; dado el cuadro clínico actual, se planteó realizar un electrocardiograma.

Este reveló una taquicardia sinusal (figura 2); un trastorno del ritmo cardiaco que se manifiesta por una aceleración de los latidos del corazón.

El diagnóstico presuntivo concordaba a con una taquicardia fisiológica (causada por miedo, dolor, excitación), o una taquicardia patológica (causada por un fallo cardiaco, enfermedad respiratoria, shock, enfermedad sistémica o intoxicación).

Según lo descrito en la recogida de datos del paciente, el diagnóstico presuntivo coincidía con una intoxicación por teobromina(chocolate), cuyos signos clínicos en casos severos son, entre otros, la aparición de arritmias y/o taquicardia, pudiendo llegar a presentar convulsiones, coma e incluso la muerte del animal.

Figura 2

TRATAMIENTO

La rápida actuación en estos casos es crucial, así como la aplicación de los cuidados intensivos necesarios, en función de la cantidad aproximada de teobromina ingerida por Cosito.

Siendo la porción de tarta, de uno 100 gramos de peso (aproximadamente 50 gramos proporcionales a chocolate puro), la concentración de teobromina por esta cantidad de chocolate negro (70% cacao), corresponden a una dosis de 20,3 mg/gr. (figura 3)
En este caso, la dosis total de teobromina ingerida por Cosito corresponde a 700 mg.

INTOXICACIÓN POR TEOBROMINA EN PERRO

Figura 3

Dado el poco peso corporal de Cosito, la dosis aproximada de teobromina era de 292 mg/kg, resultando casi una dosis letal.

Frente a la gravedad asociada a la intoxicación, se indujo el vómito de Cosito, y se procedió a realizarle fluidoterapia intensiva, acelerando y controlando la detoxificación, así como la progresión de sus signos clínicos. (figura 4)

Además se colocó un sondaje nasogástrico para realizar lavados, y administrar asimismo carbón activo, que actua como quelante del tóxico, evitando así su absorción.

Figura 4

EVOLUCIÓN

El pronóstico frente a la intoxicación es reservado, ya que depende del tipo de chocolate, el peso del animal, y el tiempo transcurrido des de su ingestión.

Pero suerte, Cosito se recuperó completamente, y 24 horas más tardes, tras estabilizar su frecuencia cardíaca y presión sanguínea, se le pudo dar el alta con terapia digestiva.

CONCLUSIÓN

En observar que nuestra mascota ha podido ingerir chocolate, es vital acudir inmediatamente al veterinario, para inducir del vómito, y administrar la terapia adecuada antes de que aparezcan los signos clínicos.