FIEBRE EN PERRO Y GATO

Barcelona, febrero 2018|Fiebre en perro y gato. Artículo clínico de Laura Di Filippo, responsable del servicio de medicina interna del Hospital Veterinari del Mar

 

RESUMEN

La temperatura corporal es el reflejo de la capacidad que tiene el cuerpo para producir y deshacerse del calor, siendo su función principal, el mantener activos los procesos biológicos.

Esta varía según la especie, la edad, o la actividad, y cada individuo tiene la capacidad de regularla por sí mismos, ya sea de manera activa (usando el calor que generan internamente), o pasiva (gracias a fuentes de calor externas a su organismo).

Fiebre

Figura 1

La fiebre, a diferencia de la hipertermia (elevación anormal de la temperatura corporal), es el aumento en la temperatura del cuerpo, como mecanismo de defensa innato frente a una afectación grave o transitoria, que debe tratarse solo si se conoce su causa, si es muy alta, o si produce signos clínicos severos. (Figura 1)

 

INTRODUCCIÓN

En perros y gatos, la temperatura es más alta que la nuestra, considerándose normal hasta valores de 39,2 º C, en un animal en reposo. Un animal con fiebre, suele presentar temblores, apatía y disminución del apetito. (Figura 2 y 3) ( Temperatura en perro y gatos)

FIEBRE

Figura 2

 

FIEBRE

Figura 3

Las causas de fiebre son numerosas, incluyendo infecciones, inflamaciones, problemas de la inmunidad o tumores.

En la gran mayoría de casos el origen de ésta es fácilmente detectable en el examen físico, o en una analítica general; aunque hay casos más complejos, que pueden resultar frustrantes.(Figura 4)

Los casos en que la fiebre persiste en el tiempo, no responden a antibióticos y cuya causa no se encuentra en un primer abordaje se definen médicamente como fiebre de origen desconocido.

 

MÉTODO

Frente a un caso de fiebre, lo importante es saber que se debe proceder por pasos, empezando con las causas y pruebas más sencillas, hasta alcanzar pruebas más invasivas en los casos complicados.

FIEBRE

Figura 4

Un buen examen físico, traumatológico, neurológico e incluso oftalmológico, según el caso, puede aportar información de mucho valor.

Además, la primera fase suele incluir una analítica general de sangre y un cultivo de orina.

Si en esta fase no se encuentra la causa, es posible que nuestro veterinario haga una prueba de respuesta a antibióticos, por si alguna infección sencilla puede estar pasando desapercibida.

Es mejor no dar simplemente un antipirético (ej. un antiinflamatorio), si no conocemos el origen de la fiebre, ya que podríamos enmascarar el proceso sin conseguir solucionarlo.

En otros casos, será necesario investigar, en un segundo paso, enfermedades infecciosas, y realizar pruebas de imagen como radiografías, ecografía abdominal, o de corazón.

Si después de estas pruebas la causa permanece oculta, se valora realizar pruebas de mayor complejidad, en función de cada caso, como: punciones de ganglios, médula ósea, masas u órganos abdominales, cultivos de sangre u otros líquidos, o pruebas de imagen avanzadas. (Figura 5)

Fiebre

Figura 5

DISCUSIÓN

La fiebre, por lo tanto, es un signo clínico que, frecuente en nuestras mascotas, no debe ignorarse, siendo necesario atenderla y determinar su origen.

Un examen minucioso del veterinario, ayudara a identificar la causa, facilitando el tratamiento adecuado, o los siguientes pasos a seguir.

Asimismo, una terapia de soporte (hidratación, analgesia, enfriamiento ambiental, según el caso), será clave para la estabilización de nuestro paciente, así como para ayudarle a sentirse más confortable.

 

El acceso a todos los servicio especializados, en un mismo tiempo y lugar, facilita un diagnostico más rápido: Servicios del Hospital Veterinari del Mar